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Bombardeos sorpresa en Gaza dejan cientos de muertos y sumergen a la ciudad en el caos»

Los bombardeos israelíes sobre Gaza, que comenzaron en mitad de la noche sin previo aviso, sorprendieron a los habitantes de la Franja, dejando más de 400 muertos desde la madrugada de este martes. Los ataques ocurrieron mientras algunas personas se preparaban para el suhur, la comida de Ramadán antes del amanecer.

«Todo el mundo estaba lleno de miedo, sin saber adónde ir», relató un vecino al servicio árabe de la BBC.

Las fuerzas israelíes atacaron prácticamente todas las ciudades de Gaza, desde el norte hasta Ciudad de Gaza, Deir al Balah, Jan Yunis y Rafah, en el sur. Israel aseguró que el objetivo de los bombardeos era eliminar altos mandos de Hamás, y el grupo islamista reconoció la muerte de Mahmoud Abu Wafah, viceministro del Interior de Gaza y funcionario de mayor rango en la Franja. Sin embargo, las bombas cayeron sobre zonas densamente pobladas, donde familias enteras dormían tras más de un año y medio de conflicto.

«Mi hija me despertó alertándome del bombardeo. Nos refugiamos rápidamente contra las paredes, temiendo que nos cayeran encima los escombros», relató otro residente, Essam Abu Odeh.

Los ataques continuaron durante toda la noche y por la mañana, cuando las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) emitieron órdenes de evacuación, lo que hace temer que los bombardeos sigan. Las autoridades israelíes pidieron a la población abandonar las zonas fronterizas con Israel y Egipto para trasladarse a refugios en el oeste de Gaza y Jan Yuunis «inmediatamente», según un portavoz de las FDI.

Rosalia Bollen, portavoz de Unicef, se encontraba en la zona de Al Mawasi, en el sur de Gaza, y describió cómo se despertó con el sonido de «explosiones muy fuertes, nuestra casa de huéspedes temblaba». Durante los siguientes 15 minutos, las explosiones ocurrieron casi cada cinco o seis segundos.

Bollen señaló que los bombardeos fueron precedidos por un bloqueo total de suministros humanitarios y el corte de electricidad a una planta desalinizadora de agua financiada por Unicef. Además, los hospitales están «desbordados» con cientos de pacientes, especialmente mujeres y niños, quienes representan la mayoría de las víctimas.

Según el Ministerio de Sanidad de Gaza, los muertos ya superan los 400, con más de 660 heridos y muchas personas aún atrapadas bajo los escombros. Los médicos han tenido que pedir equipos adicionales para hacer frente a la magnitud de los ataques.

Mientras tanto, Israel y Hamás se acusan mutuamente de romper el alto el fuego que había entrado en vigor el 19 de enero. El gobierno israelí asegura que los bombardeos eran necesarios, ya que Hamás rechazó extender el acuerdo de cese al fuego y continuar con la liberación de rehenes.

El conflicto ha dejado a la población civil atrapada entre ambos bandos, con hospitales colapsados y una situación humanitaria cada vez más desesperada.

Las víctimas de los bombardeos continúan siendo evacuadas en busca de atención médica, mientras la comunidad internacional observa con preocupación el futuro de Gaza y la escalada del conflicto.