El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó cargos contra los empresarios mexicanos Ramón Alexandro Rovirosa Martínez y Mario Alberto Ávila Lizárraga, ambos con residencia legal en Texas, por su presunta participación en un esquema de sobornos para asegurar contratos millonarios con Petróleos Mexicanos (Pemex) y su filial Pemex Exploración y Producción (PEP).
Según la acusación formal presentada ante el Distrito Sur de Texas, los imputados —junto con otros cómplices no identificados— habrían pagado y ofrecido al menos 150,000 dólares en sobornos a funcionarios de Pemex y PEP entre 2019 y 2021. Los pagos incluyeron efectivo, artículos de lujo de marcas como Louis Vuitton y Hublot, así como otros bienes valiosos.
El Departamento de Justicia afirma que estas ventajas indebidas permitieron a empresas asociadas con Rovirosa obtener contratos por un valor estimado de 2.5 millones de dólares. Documentos judiciales también vinculan a Rovirosa con miembros de cárteles mexicanos.
“Esta acusación debe enviar un mensaje claro: la División Penal no tolerará a quienes enriquezcan a funcionarios corruptos para beneficio personal y en detrimento del mercado justo”, declaró Matthew R. Galeotti, fiscal general adjunto interino.
Rovirosa, residente en The Woodlands, fue arrestado y compareció el 11 de agosto de 2025 ante un juez federal. Ávila, domiciliado en Spring, continúa prófugo.
Ambos enfrentan un cargo de conspiración para violar la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero (FCPA) y tres cargos adicionales por violaciones sustanciales de esa ley. De ser hallados culpables, podrían recibir hasta cinco años de prisión por cada cargo. La sentencia será determinada por un juez federal considerando las directrices legales de Estados Unidos.