Los hallazgos podrían ayudar a ahondar en la comprensión de cómo los procesos profundos de la Tierra afectan a su superficie.
El núcleo interno de la Tierra, una bola caliente y densa de hierro sólido situada a más de 5 mil kilómetros de profundidad, es el lugar más inaccesible de nuestro planeta. Ahora, un equipo científico chino ha constatado que su rotación podría haberse detenido recientemente y estar invirtiéndose.
Los resultados de la investigación, a partir del análisis de decenas de terremotos, se publican en la revista Nature Geoscience, y, según sus autores, esta variación se correlaciona con pequeños cambios en observaciones geofísicas en la superficie terrestre, como el campo magnético o el aumento o la disminución de la duración de los días.