Tras el fallecimiento del Papa Francisco este lunes 21 de abril a los 88 años, se activó el protocolo del cónclave: el proceso en el que los cardenales se reunirán en la Capilla Sixtina para elegir al nuevo líder de la Iglesia Católica. Sin embargo, este cónclave no será uno más: marcará un antes y un después en la historia del Vaticano. Te contamos por qué.