El presidente reclama a la Reserva Federal una regulación más dura, pero admite que puede lograrse con la actual legislación.
El presidente de Estados Unidos rectifica. El pasado 13 de marzo, tras la caída del Silicon Valley Bank y del Signature Bank, dijo que iba a pedir “al Congreso y a los reguladores” endurecer la regulación para que no se repitiesen otros casos similares. Este jueves ha concretado la lista de tareas que considera necesario acometer, pero con un matiz importante: el Congreso sale de la ecuación. “Cada uno de estos puntos se puede lograr bajo la ley en vigor”, ha reconocido la Casa Blanca. Es decir, la regulación que defiende cabe en la legislación reformada por el Congreso en la etapa de Donald Trump como presidente.