La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) ha levantado una seria alerta: la creciente deuda de Petróleos Mexicanos (Pemex) con sus proveedores está poniendo en jaque la viabilidad de miles de empresas y podría desestabilizar el sector empresarial del país.
El sector empresarial no solo expresa preocupación por los montos adeudados, sino que también denuncia acuerdos irregulares, presiones indebidas y posibles actos de corrupción dentro de Pemex para la liberación de pagos legítimos.
Juan José Sierra, presidente de Coparmex, fue enfático al señalar que «no podemos permitir que el cobro por servicios contratados derive en procesos opacos o condicionados. La legalidad, la transparencia y las buenas prácticas deben ser la norma, particularmente en una empresa que pertenece a todas y todos los mexicanos».
Impacto en Pymes y Llamado a la Acción Urgente
La falta de pago ha sumido a muchas pequeñas y medianas empresas (pymes) en una «severa crisis financiera». Coparmex subraya que existen mecanismos legales para que Pemex o el gobierno federal renegocien o cancelen contratos heredados que sean desventajosos, como se ha hecho en administraciones anteriores. Sin embargo, enfatizan que, «más allá del origen, el impacto de no atender con urgencia estos adeudos, está comprometiendo la viabilidad de miles de negocios».
La afectación es particularmente aguda en regiones estratégicas para el desarrollo energético como Ciudad del Carmen, Tapachula, Hidalgo, Irapuato, Tamaulipas, Oaxaca, Reynosa, Tabasco, Tampico y Veracruz. Aquí, cientos de proveedores ven amenazado no solo su futuro empresarial, sino también el bienestar de sus comunidades.
Exigencia de Transparencia y Saneamiento
A través de un comunicado, Coparmex, que agrupa a diversas empresas proveedoras de la petrolera, hizo un llamado urgente al gobierno federal y a la dirección general de Pemex. Piden que se transparente el estado actual de los adeudos, se establezca un calendario de pagos público, claro y verificable, y se garantice que ninguna empresa se vea obligada a recurrir a prácticas irregulares para obtener lo que les corresponde por ley.
«México necesita una empresa petrolera sólida, pero no a costa de debilitar al ecosistema empresarial que históricamente ha respaldado su operación. Pemex no puede avanzar si arrastra consigo a las empresas que le han brindado soporte técnico, logístico y operativo durante décadas», concluyó el sector patronal.
Cabe recordar que Pemex enfrenta una deuda financiera total superior a los 2 billones de pesos, cifra que incluso registró un crecimiento del 3.8% al cierre de 2024.