En un movimiento que sacude los mercados y reafirma su política de «Estados Unidos Primero», el presidente Trump ha confirmado la imposición de un arancel del 50 por ciento al cobre. Este anuncio se dio durante una reciente reunión de gabinete, generando de inmediato un alza en las acciones de importantes empresas mineras como Freeport-McMoran y Southern Copper.
El Cobre, un «Producto Crítico» para la Seguridad Nacional
Este nuevo gravamen se suma a los ya existentes sobre el aluminio y el acero, y responde a la preocupación de Trump por la seguridad nacional. Desde febrero, el mandatario había señalado la necesidad de esta medida para proteger la producción doméstica de cobre. Según datos de Bloomberg, la sobrecapacidad en los mercados globales está afectando la industria nacional de Estados Unidos, lo que, a su vez, genera una dependencia de importaciones para la fabricación de armas y otros productos considerados «críticos».
Trump no precisó a qué países específicos se aplicará este arancel, pero la medida es parte de su estrategia para equilibrar la balanza comercial y fortalecer la industria interna.
Aranceles a Farmacéuticas: ¿Regreso a Casa o Altas Tasas?
Pero las intenciones arancelarias de Trump no se detienen en el cobre. El presidente también anunció que contempla un arancel de hasta el 200 por ciento para los productos farmacéuticos si sus fabricantes no trasladan su producción a Estados Unidos.
«Les daremos aproximadamente un año, un año y medio, para venir. Después se les aplicarán aranceles si tienen que traer productos farmacéuticos, medicamentos y otros artículos. Se les aplicará un arancel muy alto, de aproximadamente el 200 por ciento», advirtió. Con esto, Trump criticó duramente a administraciones anteriores por permitir la deslocalización de esta industria.
Este anuncio de altos aranceles llega justo un día antes de que expire el plazo inicial para que Estados Unidos y sus socios comerciales fijen nuevos gravámenes. Hasta el momento, Washington solo ha concretado acuerdos con China, el Reino Unido y Vietnam, y ha extendido al 1 de agosto una tregua de 90 días que inicialmente terminaba el 9 de julio.