La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, urgió este martes la repatriación inmediata de 14 mexicanos recluidos en el centro de detención conocido como “Alcatraz de los Caimanes”, ubicado en los Everglades, Florida. La prisión ha sido señalada por supuestas violaciones a los derechos humanos y condiciones inhumanas.
Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que desde que se tuvo conocimiento de este centro, su gobierno envió una nota diplomática a Estados Unidos para exigir que los connacionales sean deportados lo antes posible.
“Lo que hemos solicitado es que se les deporte de inmediato. No deben permanecer en ese lugar ni un día más”, afirmó.
Sheinbaum detalló que los consulados mexicanos en Orlando y Miami están evaluando posibles violaciones a los derechos civiles de los detenidos. En caso de confirmarse, dijo, se procederá conforme al protocolo y será la cancillería quien informe si ya se han interpuesto denuncias formales.
También recordó que México reaccionó con la misma contundencia cuando se especuló que el gobierno estadounidense enviaría migrantes detenidos a Guantánamo: “En cuanto se publicó que existía este centro, enviamos una nueva nota diplomática para exigir que cualquier mexicano detenido sea repatriado y no permanezca allí”.
Por ahora, hay confirmados 14 ciudadanos mexicanos detenidos en “Alcatraz de los Caimanes”, aunque la presidenta no precisó si alguno ya fue devuelto al país.
Además, Sheinbaum se refirió al caso del migrante que murió recientemente tras sufrir heridas graves al intentar escapar de una redada. Aseguró que la red consular ya está apoyando a su familia con asistencia legal a través de organizaciones especializadas.
Explicó también que los migrantes detenidos tienen derecho a decidir si desean la repatriación inmediata con apoyo consular, continuar el proceso con un abogado particular, o solicitar su permanencia en Estados Unidos. Sin embargo, advirtió que, de acuerdo con las leyes estadounidenses, quienes llevan menos tiempo en el país tienen menos probabilidades de lograr un fallo favorable.
Este centro de detención, inaugurado el 1 de julio por el presidente Donald Trump, ha generado alarma por su ubicación remota entre pantanos, así como por denuncias recientes sobre malos tratos. Entre los casos más notorios está el de los hermanos Carlos y Alejandro González, uno de ellos con visa de turista vigente, quienes habrían sido víctimas de violaciones a sus derechos civiles durante su detención, según declaró el cónsul de México en Orlando, Juan Sabines.