La presidenta Claudia Sheinbaum respondió a la reciente amenaza del gobierno de Estados Unidos de rechazar nuevas solicitudes de vuelo desde México, por un supuesto incumplimiento del Acuerdo de Transporte Aéreo bilateral. Aseguró que su administración no ha recibido una notificación oficial y consideró que no existen motivos para una sanción.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum explicó que el comunicado difundido por el Departamento de Transporte estadounidense aún no ha sido acompañado de una notificación formal, por lo que esperarán más detalles en los próximos días. No obstante, reiteró que México es un país soberano y que las decisiones en materia aeroportuaria se toman con base en criterios técnicos.
La mandataria recordó que el Aeropuerto Internacional Benito Juárez arrastraba un problema de saturación desde hace más de una década, situación que derivó en la cancelación del proyecto de Texcoco y la posterior construcción del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA). Según explicó, este cambio representó un ahorro de más de 300 mil millones de pesos y buscó redistribuir la operación aérea, especialmente el transporte de carga.
Reconoció que algunas empresas estadounidenses se inconformaron por el corto plazo con el que fueron notificadas para trasladar sus operaciones al AIFA, pero enfatizó que ha pasado más de un año desde entonces y la mayoría ya se adaptó a la nueva dinámica. También señaló que existen mesas de trabajo activas entre las autoridades mexicanas y las empresas afectadas para resolver cualquier inconveniente.
El gobierno de Estados Unidos alega que México restringió franjas horarias sin previo aviso y obligó a transportistas a mover sus operaciones de carga, lo que, según su versión, ha generado costos adicionales y afectado el equilibrio del mercado.
Sheinbaum insistió en que no se ha violado ningún acuerdo, ya que las medidas implementadas respondieron a preocupaciones reales de seguridad y eficiencia en el sistema aeroportuario del país. Aseguró que su gobierno seguirá defendiendo la soberanía nacional y tomará decisiones que prioricen el interés público, sin descuidar la relación comercial con su vecino del norte.